Consejos para controlar el dolor de espalda o cuello

 

Acerca de 80% de nosotros tendremos dolor de espalda o cuello en algún momento de nuestras vidas. La buena noticia es que la mayoría de nosotros no necesitaremos cirugía ni imágenes avanzadas, como una resonancia magnética. En la mayoría de los casos, los síntomas mejoran con el tiempo, el movimiento y las terapias suaves. Obtenga más información sobre el tratamiento del cuidado de la columna.

Comience con su proveedor de atención primaria

Hágase estas preguntas y comparta esta información con su médico:

  • ¿Dón de está tu dolor? ¿Va y viene, o está siempre ahí? ¿Te despierta por la noche?
  • ¿El dolor baja por un brazo o una pierna?
  • ¿Qué empeora su dolor? ¿Qué lo hace mejor?
  • ¿Tiene algún NUEVO entumecimiento u hormigueo? Si tiene entumecimiento en el área de la silla de montar (donde se sentaría en un caballo) o cuando se limpia con papel higiénico, informe a su médico de inmediato.
  • ¿Tiene alguna NUEVA debilidad, por ejemplo, problemas para levantar el pie, agarrar cosas (o dejar caer cosas con más frecuencia) o caerse?
  • ¿Tiene algún NUEVO problema para vaciar la vejiga o llegar al baño a tiempo?

Pruebe estos consejos para dolores leves de espalda o cuello

La mayoría de las veces, comenzar con ejercicios y analgésicos no opioides puede ayudar.

Aquí hay algunas cosas que puede probar en casa:

  • Hielo. La aplicación de hielo puede reducir la hinchazón y el dolor en los primeros dos o tres días después de una lesión. Usa hielo para 20 minutos a la vez. Repita cada dos o tres horas según sea necesario. No aplique hielo directamente sobre la piel: use una funda de almohada o una toalla entre el hielo y la piel.
  • Calor. La aplicación de calor puede ayudar a relajar los músculos y aumentar el flujo de sangre al área. Los últimos estudios muestran que el uso inmediato de calor en una nueva lesión puede ayudar a evitar una recuperación prolongada. Usar calor para 20 minutos a la vez. Puede repetir varias veces al día o alternar entre calor y hielo. No aplique calor sobre un parche de medicamento y evite acostarse sobre una almohadilla térmica, que podría quemarle la piel, especialmente si se queda dormido.
  • Medicamentos y cremas para el dolor de venta libre. El paracetamol (Tylenol) y los AINE (ibuprofeno, Advil, Aleve, etc.) pueden ayudar a controlar el dolor. Lea la etiqueta para averiguar cuánto puede tomar de manera segura y con qué frecuencia. Algunos pacientes también encuentran alivio con crema de capsaicina o crema de CBD.
  • almohadas. Cuando esté acostado boca arriba, intente colocar una almohada debajo de las rodillas para aliviar la tensión en la espalda. Cuando esté acostado de lado, una almohada entre las piernas puede ayudar. Para el dolor de cuello, intente usar una almohada diferente o colóquese almohadas debajo de los brazos.
  • Dormir. Trate de dormir al menos siete horas por noche y mantenga un horario de sueño constante.
  • No fume. Los estudios sugieren que las personas que fuman tienen casi tres veces más probabilidades de desarrollar dolor de espalda crónico, debido a la disminución de la circulación y otros factores. Si fuma o usa productos de nicotina, busque ayuda para dejar de hacerlo.

¡Sigue moviendote!

Los expertos coinciden en que el movimiento ayuda a disminuir el dolor de espalda, mientras que sentarse o acostarse por mucho tiempo puede empeorarlo, así que levántese y muévase con frecuencia. Si recientemente se lastimó la espalda o el cuello, un movimiento suave puede ayudarlo a sentirse más cómodo.

Si no ha estado haciendo ejercicio, comience lentamente y continúe. Puedes empezar caminando 10 minutos a la vez, andar en bicicleta estacionaria o caminar en una piscina. A medida que se fortalezca, podrá hacer ejercicio por más tiempo.

Fortalecer los músculos centrales (vientre, espalda media y baja) también puede mejorar el dolor de espalda. Algunas molestias son normales a medida que comienza a moverse, pero si tiene mucho más dolor, hable con su proveedor de atención primaria o pida ver a un fisioterapeuta o fisiatra (un médico que se especializa en problemas de movimiento corporal).

Opciones de tratamiento

  • Terapia física

    Si el dolor le dificulta moverse, un fisioterapeuta puede ayudarlo a comenzar. Su terapeuta observará cómo se mueve, le preguntará cómo se siente y creará un plan de ejercicios que satisfaga sus necesidades específicas. Asegúrese de hablar si tiene problemas para hacer un ejercicio o si siente dolor después para que su terapeuta pueda ayudarlo a hacer los ajustes necesarios. Los ejercicios pueden incluir:

    • Ejercicio acuático (ejercicio en una piscina)
    • Acondicionamiento aeróbico (caminar, bicicleta estática, máquina elíptica)
    • Entrenamiento básico (ejercicios especiales para músculos profundos del tronco y la pelvis), incluidos ejercicios en el hogar
    • Reactivación (trabajando en sus actividades normales y mecánica corporal)
    • Fortalecimiento (usando pesas, máquinas, balones medicinales o bandas elásticas)
    • Extensión
  • Physiatry

    Un fisiatra, también conocido como especialista en medicina física y rehabilitación, es un médico que se especializa en problemas que afectan el movimiento del cuerpo. Este médico puede ayudarlo a identificar la fuente de su dolor y crear un plan de tratamiento individualizado para que le resulte más fácil realizar sus actividades diarias.

  • Tratamientos No Quirúrgicos

    Si los tratamientos anteriores no han ayudado, podría ser el momento de hablar con su proveedor de atención primaria sobre otras opciones, como:

    • Medicamentos para el dolor no narcóticos. Su proveedor de atención médica puede recetarle medicamentos como:
      • AINE más potentes y de acción prolongada
      • Medicamentos que ayudan a aliviar el dolor nervioso
      • Un ciclo corto de esteroides orales
    • Tratamientos quiroprácticos. Estos tratamientos pueden ayudar a mejorar la alineación de la columna, relajar los músculos tensos y reducir el dolor. Para mantener la alineación, deberá continuar con sus ejercicios preventivos y de fortalecimiento.
    • Inyecciones para aliviar el dolor. Un fisiatra especialmente capacitado o un médico que trata el dolor puede inyectar una pequeña cantidad de medicamento cerca de una raíz nerviosa para reducir o bloquear el dolor.
  • Opciones quirúrgicas

    La cirugía generalmente se reserva para aliviar el dolor nervioso causado por la compresión del nervio que no responde al tratamiento conservador. Si bien la cirugía generalmente es más exitosa para el dolor de los nervios, también puede ayudar a tratar la inestabilidad y las fracturas de la columna.

    Es posible que se requiera la remisión de un proveedor de atención primaria para ver a un cirujano de columna. También es posible que se requiera una resonancia magnética o tomografía computarizada de la columna vertebral reciente (dentro del último año). Su proveedor de atención primaria puede ayudarlo a determinar si es hora de considerar la cirugía.

    Durante su consulta quirúrgica, su cirujano y el equipo de atención le preguntarán acerca de sus síntomas, lo examinarán y revisarán sus pruebas de imágenes. Su cirujano puede recomendar fisioterapia, inyecciones o imágenes adicionales para comprender mejor su dolor. Si se recomienda la cirugía, es importante pedirle a su cirujano que comprenda claramente cuánto puede ayudar la cirugía a aliviar su dolor y permitirle hacer las cosas que son importantes para usted.

    Especialistas en Providence

    Los neurocirujanos y especialistas ortopédicos de Providence están capacitados para realizar las últimas cirugías de columna, que incluyen:

    • Discectomía de cuello y espalda, incluida la microdiscectomía (para hernias de disco)
    • Descompresión espinal (para compresión de nervios o médula espinal)
    • Fusión espinal (para inestabilidad o artritis severa)
    • Cirugía reconstructiva de la columna (para la escoliosis)
    • Estimuladores de la médula espinal (para el dolor que de otro modo no se puede tratar con cirugía o inyecciones)
    • Vertebroplastia/cifoplastía (para fracturas por disminución de la densidad ósea)

No ignore los síntomas graves: obtenga ayuda de inmediato

Acude al servicio de urgencias o urgencias más cercano si presentas alguno de estos síntomas:

  • Pérdida del control intestinal (más de un episodio)
  • Dificultad para orinar o controlar la orina (más de un episodio)
  • Debilidad o parálisis que progresa rápidamente en su brazo o pierna que es nueva o está empeorando
  • Fiebre con dolor de espalda importante

Comuníquese con su médico de inmediato y busque atención médica si tiene:

  • Empeoramiento repentino y severo del dolor de espalda.
  • Pérdida de peso inexplicable con dolor de espalda
  • Debilidad leve en una o más extremidades con dolor de cuello o espalda baja
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