Broncoscopía

También conocido como: Ecografía endobronquial

Con el fin de evaluar mejor condiciones como la enfermedad pulmonar, la tos crónica y el cáncer de pulmón, es probable que su médico le recomiende una broncoscopia o una ecografía endobronquial (EBUS). 

Estos procedimientos de diagnóstico crean imágenes muy detalladas y pueden ayudar a evaluar cómo las condiciones pulmonares están afectando su cuerpo, lo que le permite a su médico determinar los próximos pasos para su tratamiento y bienestar. 

Una broncoscopia es un examen de diagnóstico que se utiliza para evaluar el estado de sus pulmones. A menudo se usa además de las radiografías de tórax para analizar y diagnosticar más a fondo las anomalías encontradas después de una prueba de detección de cáncer de pulmón o una tomografía computarizada.

Para proporcionar un diagnóstico más preciso, su médico podría actualizar su broncoscopia a una ecografía endobronquial (EBUS). Con un EBUS, su médico puede determinar con mayor precisión el tamaño y la malignidad de los tumores y quistes.

Similar a un procedimiento de endoscopia superior, EBUS usa un endoscopio (un tubo delgado y sensible con una cámara diminuta en el extremo) para ver la condición de sus pulmones. EBUS tiene el beneficio adicional de un transductor de ultrasonido dentro del endoscopio. El transductor le permite a su médico usar ondas de sonido para ver sus pulmones con más detalle. 

Durante su broncoscopia, se administran medicamentos por vía intravenosa y se aplica un aerosol anestésico en la nariz y la garganta. Esto ayuda a proporcionar entumecimiento y comodidad durante el procedimiento. 

Para obtener imágenes de sus pulmones, se inserta un endoscopio en su cuerpo a través de su nariz. A través de un monitor, su médico inspecciona y registra las diversas regiones de sus pulmones. 

Si está recibiendo un ultrasonido endobronquial, el transductor de ultrasonido dentro del endoscopio emite ondas de sonido de alta frecuencia a diferentes partes de su tórax y abdomen. Esas ondas de sonido se representan en la pantalla para ayudar a visualizar el funcionamiento interno de sus pulmones.

Si su médico nota alguna anormalidad dentro de sus pulmones, también puede usar el endoscopio para tomar una muestra de tejido (biopsia) para un análisis más detallado.

El procedimiento es generalmente indoloro y dura aproximadamente 30 minutos. Para tener un procedimiento preciso y sin complicaciones, es importante no comer ningún alimento sólido al menos seis horas antes de su examen.

Las broncoscopias y las ecografías endobronquiales son procedimientos diagnósticos seguros. A pesar de la improbabilidad de que ocurra una complicación, el procedimiento conlleva ciertos riesgos. Estos riesgos incluyen náuseas, sangrado, dolor de garganta y dificultad para respirar después del procedimiento, así como somnolencia por los medicamentos sedantes. 

Aunque es raro, existe un ligero riesgo de colapso pulmonar durante el procedimiento. Sin embargo, debido a los endoscopios de fibra óptica nuevos y avanzados, es muy poco probable que se produzca un colapso pulmonar. Cuando se asocia con Providence para su examen, puede estar tranquilo sabiendo que su equipo de neumólogos tiene la habilidad y la experiencia necesarias para reducir el riesgo de complicaciones.

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